Mediación en el ámbito Laboral


Quizá este sea uno de los ámbitos menos trabajados durante la asignatura, pero como ya que uno de los grupos de exposición trataron sobre éste, me gustaría hacer referencia.

El objetivo de la mediación en la gestión de disputas consiste en ayudar y empujar a las partes a crear soluciones nuevas adaptadas a sus necesidades y mutuamente aceptables. Dicha gestión consiste en colaborar con las partes para crear soluciones a sus problemas, procurando que lleguen a un acuerdo consensuado mediante la mejora de la comunicación y de sus relaciones en el futuro.

Este objetivo general, implica tres objetivos más específicos:

1) Ayudar a las partes a crear soluciones factibles a sus problemas;
2) Transformar las relaciones entre las partes, modela
ndo conductas para una gestión
efectiva de futuras disputas;
3) Ampliar las opciones con relación a los procedimientos judiciales formales.

A continuación veremos la diferencia entre tratar estos temas laborales a través de la mediación, y hacerlo a través de los tribunales:

Este tipo de mediaciones pueden tener los problemas propios de la jerarquía empresarial, es decir, que en ocasiones por mucho que queramos no podemos establecer una mediación entre iguales porque pueden darse casos como por ejemplo entre un jefe y su empleado, o entre distintos departamentos que se encuentran en niveles distintos de importancia y responsabilidad.


Aquí dejo un vídeo que puede ayudarnos un poco más:

Mediación en el ámbito Familiar


Este ámbito lo trabajamos directamente des de nuestra experiencia de la exposición, pero la verdad es que es uno de los ámbitos de la mediación que más aspectos toca. Puede ir des de temas más judiciales como separaciones, divorcios, custodias de los hijos, repartición de vienes, hasta problemas entre padres e hijos adolescentes, porque con niños pequeños sería más complicado el proceso, problemas entre marido y mujer o entre las personas que conviven en la comunidad familiar y tienen algún tipo de conflicto. Es decir, que estamos hablando de un ámbito que trata des del problemas más cotidiano, hasta el más serio dentro de lo legal o jurídico.

Las negociaciones pueden tener lugar cuando las partes en una disputa han reconocido su existencia, acuerdan la necesidad de resolverla, y se comprometen activamente en un proceso diseñado para solucionar la misma (Haynes, 1993).
Las parejas y las familias que acuden voluntariamente al servicio de mediación deben hacer un gran esfuerzo para entender las reglas de la mediación. Hoy en día, podemos darnos cuenta del gran número de problemas que tienen que afrontar las familias: desempleo, separaciones, problemas de comunicación con los hijos, problemas de comunicación con la pareja, violencia doméstica. Y todo ello, va paralelo a los cambios que se producen en nuestra sociedad y en la estructura familiar, dejando paso la familia extensa a la familia nuclear y la familia monoparental.

La mediación como proceso que facilita la comunicación entre personas que están en conflicto intenta mostrar un camino hacia la solución de los problemas familiares.
A la hora de iniciar el proceso de mediación tendremos muy en cuenta a las partes que se encuentran en conflicto, pero en los casos de mediación en separaciones y divorcios, el interés del menor será el criterio prevalente en la mediación familiar.
En demasiadas ocasiones, vemos a las partes más preocupadas en negociar en términos ganar o perder, que se olvidan de las personas que sufren las consecuencias de esta negociación. En esta línea de principio se manifiesta la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, que expone: una concepción de las personas menores de edad como sujetos activos, participativos y creativos, con capacidad para modificar su propio medio personal y social; de participar en la búsqueda y satisfacción de sus necesidades y en la satisfacción de las necesidades de los demás.
Ocupará pues, un lugar central el interés del menor para el mediador, desde su inicio hasta su terminación, se consigan o no acuerdos durante la mediación. Una vez que las partes han llegado a concretar acuerdos pondrán en disposición de la autoridad judicial los mismos para obtener su validación.

La mediación familiar no es la mejor solución para todos los problemas.Podemos ser buenos mediadores, utilizar correctamente las herramientas del mediador y aplicar una a una las fases de la mediación, pero a pesar de lo anterior en muchas ocasiones van a seguir existiendo conflictos familiares con difícil solución. La explicación debemos buscarla en la cultura de la mediación, es decir para poder construir el barco hace falta la madera. Nos adentramos en un terreno peligroso que se mueve entre la oferta y la demanda. ¿Existe una gran demanda de mediación?. Nuestra sociedad muestra graves problemas de comunicación, de diálogo, que deja paso en demasiadas ocasiones a la violencia. Nos falta tiempo, nos falta un espacio y el lugar adecuado para hablar, escuchar, para entenderse. Poco a poco, como sociedad en continuo crecimiento hemos ganado independencia, autonomía, sabiduría, competitividad, pero hemos perdido en el camino algo importante, algo que sólo podemos apreciar en poblaciones pequeñas, los valores morales, la solidaridad, el compañerismos, la comprensión y el entendimiento.

Los mediadores ofrecemos el espacio para que esa comunicación fluya, pero ¿sabemos
de la existencia de dicho espacio?. Trabajaremos para la divulgación de la mediación y cuando se conozca, seguirá sin ser la solución a muchos problemas familiares.

Para finalizar me gustaría recomendar una página web que trata sobre la mediación familiar y deja muy claros los puntos que debemos diferenciar. Está bien para ampliar conceptos y conocimientos, y para poder entenderlo en el caso de que no sepamos nada del tema:



Mediación en el ámbito Penal


La mediación dentro del contexto social, puede realizarse como hemos estado aprendiendo hasta ahora, pero si es cierto que debemos tener en cuenta otros factores contextuales más especiales y delicados que en cualquier otro ámbito.
La mediación penal no siempre es la solución a los posibles problemas, conflictos o altercados que surgen en los centros penitenciarios. Hay problemas que solo pueden solucionarse con el aislamientos o con la corrección en otros aspectos, y no dialogando. Normalmente la mediación dentro de este ambiente suele ser para casos menos graves entre dos personas en la misma situación, como por ejemplo problemas de convivencia dentro de la celda, pequeños problemas de mal entendidos, etc.

Además, dentro de este contexto vemos la parte menos voluntaria de la mediación. Y digo esto porque en la mayoría de las ocasiones, por no decir en todas, los implicados en un conflicto deciden realizar este tipo de mediaciones para no tener otro tipo de represiones más fuertes. También en muchos casos para aumentar la muestra de su buena conducta y su voluntariedad para que la tengan en cuenta a la hora de reducir condenas o dar permisos de salidas de los centros. Ésto ocurre tanto en centro de adultos como en los juveniles.

Aquí dejo un vídeo donde se habla en que casos se pueden suministrar mediaciones o no:

Mediación en el ámbito Escolar


La mediación puede darse en diferentes ámbitos, pero ahora hablaremos de las características más relevantes dentro de la mediación escolar. Este tipo de mediaciones puede darse en casos bien diferentes dentro de la comunidad educativa:

En el caso de un conflicto entre padres y directivos por el comedor escolar, o entre los alumnos, la frecuente cuestión por el lugar para realizar el viaje de fin de curso, el lugar para realizar la recepción, o la elección del "logo" de la promoción puede ocurrir que la instancia de negociación transcurra sin que las partes puedan avanzar en la búsqueda de una solución. En estos casos pude ser necesaria la presencia de un tercero mediador que ayude a las partes a negociar y a lograr la revalorización y el reconocimiento de las mismas.

Las figuras de mediación pueden ser realizadas por los propios docentes del centro en funciones o externas a través de otras empresas dedicadas a dar este servicio. Lo que ocurre es que en muchos centros se está intentado dar la mediación entre iguales. Esto quiere decir que los propios alumnos aprender a ser mediadores para poder tratar con sus propios compañeros en alguna posible situación de conflicto.

Todos los procedimientos, pasos, actitudes y normas que deben seguirse dentro del proceso de la mediación escolar hacen referencia de la misma manera a cualquier otro proceso de mediación. Por lo tanto, todos los pasos aprendidos hasta este punto nos sirven para realizar una mediación escolar.

Otro de los aspectos que debemos tener en cuenta es que la mediación a través de iguales o de docentes, según como y según la capacidad de las personas que medien, puede estar contaminada, ya que las personas están conviviendo día a día en ese mismo espacio e inconscientemente pueden realizar juicios de valor a la hora de mantener un equilibrio de posicionamiento dentro del proceso en sí. Por este motivo en ocasiones es positivo que vengan mediadores externos ya que éstos no se encuentran contaminados de estereotipos o prejuicios.

A continuación pondré un vídeo sobre la mediación escolar entre iguales, ya que quizás sea uno de los ámbitos menos trabajado y que debemos fomentar:

Durante cuatro días consecutivos y después de semana santa hemos estado haciendo unas jornadas expositivas relacionadas con los diferentes aspectos o ámbitos que podemos encontrar dentro de la mediación y sus procesos. A continuación hablaré de los diferentes temas de los que han tratado mis compañeros en sus exposiciones y haré un resumen de los cuatro grandes temas de los que se hablan:
  1. La mediación en el ámbito familiar.
  2. La mediación en el ámbito laboral.
  3. La mediación en el ámbito penitenciaria.
  4. La mediación en el ámbito escolar.
Grupo 1: Rol playing de situación educativa. (Pegan a un niño en el colegio por que sus padres son homosexuales).
Grupo 2: Vídeo de una serie "Sagrada Familia" sobre conflictos familiares.
Grupo 3: Presentación de conflictos laborales, más un vídeo.
Grupo 4: Mediación familiar. Vídeo y presentación.
Grupo 5: Mediación en el contexto penitenciario.
Grupo 6: El triángulo de la violencia.
Grupo 7: Mediación dentro del contexto laboral.
Grupo 8: Mediación dentro del contexto penitenciario.

Competencias comunicativas

La comunicación dentro de la mediación es un componente muy importante. Este aspecto ya lo hemos comentado en otras ocasiones, pero tal vez no muy a fondo.
La comunicación es un aspecto muy importante dentro de las relaciones humanas, sobre todo la buena comunicación. Por eso en el proceso de mediación es un punto a resaltar. La comunicación puede llegar a ser la causa de los conflictos si no se utiliza adecuadamente, y puede llegar a ser la solución si se le da un buen uso.

Una de las bases de la buena comunicación es tener consciencia de la misma importancia de ésta. Saber como comunicarse adecuadamente y sobretodo tener la intención de hacerlo.

Durante esta sesión hemos hablado sobre la comunicación dentro de los conflictos, los errores que se pueden cometer, de los axiomas de la comunicación, la comunicación verbal y no verbal. Sobre todo debemos desarrollar la escucha activa y la comunicación activa.
Todos estos puntos los hemos visto también en otras asignaturas y en otros momentos de esta misma asignatura. Por este motivo me gustaría centrarme en el modelo de comunicación que se presta en el siguiente vídeo que visualicemos dentro de la sesión y antes de finalizarla.
En este vídeo vemos claramente dos tipos de mantener la comunicación, uno de tipo asertivo, y otro de tipo insertivo. En el primero de los casos se trata de una manera de comunicarse mucho más positiva que en el caso del segundo.

  • Asertividad: manera de comunicarse más positiva, ambiente relajado, escucha activa, comunicación activa, hay relajación, entendimiento y sobretodo demostraciones por las dos partes de una cierta empatía hacia el otro que hace que el ambiente y la comunicación en general sean mucho más positivos.
  • Insertividad: manera de comunicarse más negativa, ambiente tenso, no hay escucha ni buena comunicación por ninguna de las partes, actitud de pasotismo por parte de alguno de los individuos, se crean situaciones por lo tanto de tensión.
A continuación me gustaría mostrar un vídeo, el cual su contenido puede resultar un poco abstracto, pero si nos fijamos podemos entenderlo perfectamente y observar que es muy interesante.


Clase con Jaime del Campo


Hoy la clase ha sido con Jaime del Campo, profesor de mediación y gestión del conflicto en la UB, del grupo T1 de las tardes.

La clase ha sido un pequeño paréntesis dentro de las sesiones teóricas y prácticas que habíamos estado dando hasta ese momento. Este profesor nos ha traído más experiencia a añadir, junto con la profesora Esther Luna, y nuevas visiones dentro del campo de la mediación, y también sobre las relaciones humanas.

Jaime del campo nos habla sobre el enmarque temático y comunicativo, es decir, del contexto donde se da el conflicto y su posible resolución más adelante.

Algunas de las técnicas o métodos que nos proporciona para poder llegar a esclarecer los conflictos son, por un lado el intentar cambiar el contexto temporal, es decir, cuando hablemos con las partes que estén implicadas en un conflicto debemos intentar hacer hincapié en que recuerden las cosas positivas que habían en un tiempo pasado con la otra persona o en un tiempo futuro como y de que manera se reflejan en su pensamiento. Por ejemplo, en el caso de un matrimonio que haya tenido algún tipo de discusión (no muy grave) podemos hacer que retrocedan en el tiempo para que recuerden los momentos más positivos que han pasado juntos, y a partir de aquí encontrar un punto de unión y de apoyo con el que poder reconducir la mediación hacia la resolución del conflicto en sí. Otro método sería el de plantear el problema des de alguna otra perspectiva dónde las dos partes se sientan más cómodas y puedan pensar de manera objetiva.

Jaime del Campo también nos habla de la importancia que tiene el entender la siguiente frase:

"Lo que importa son las actitudes ante las situaciones y no la situación en sí."

Además nos ejemplifica esta frase con el siguiente caso: Si se nos da la situación en la que nosotros mismo sin querer hemos roto un bolígrafo a un compañero, amigo o familiar, y esta persona nos comenta que es un fastidio porque ese bolígrafo precisamente tenía un valor más allá de lo utilitario, podremos actuar de dos maneras, o adquirir una actitud u otra según muchas variables, pero por eso mismo debemos tener en cuenta este factor.

Podemos tener un actitud pasota, que denote que como para nosotros es un simple bolígrafo no tiene más importancia, no hacer caso a los sentimientos del otro y mostrarnos hostiles hacia lo que ha pasado. Esta clase de comportamientos alimentará de forma segura que el pequeño accidente se pueda llegar a convertir en un gran conflicto, en el que ya no solo intervienen el bolígrafo y su accidente, si no que intervienen sentimientos, respeto, formas de pensar, de ser de actuar,... Variables que más adelante deberemos controlar dentro del proceso de mediación.

Por otro lado, también podemos tomar una actitud empática, donde daremos a entender que lo sentimos por el otro, que lamentamos lo ocurrido ya que para el otro era importante, y en donde intentaremos dar algún tipo de solución a lo ocurrido. Este tipo de actitudes suelen ser mucho más aceptadas. Estos comportamientos favorecen a que los problemas no lleguen a más. El accidente se queda como tal y las partes llegan a algún tipo de acuerdo o no llegan a tener un conflicto real.

Aquí tenemos por lo tanto el claro ejemplo de que según nuestra actitud las situaciones pueden variar y tener diferentes resultados.

El profesor también no hablo de que el ser humano está compuesto de un 90% de emociones y sentimientos, y otro 10% de racionalidad, por lo tanto, normalmente utilizamos ese diez por ciento de racionalidad para intentar explicar nuestro comportamiento o impulsos dado a través de nuestras emociones.

Personalmente, me gusta creer en esto y comparto la idea del profesor del Campo. Además, pienso que dentro de un proceso de mediación no solo debemos utilizar la razón, parte muy importante, sino que también los sentimientos y emociones son un componente muy importante dentro del ser humano, por lo tanto de las relaciones humanas y sociales que comportan los conflictos que más tarde deberán resolverse dentro de un proceso de mediación.

¿Con qué cara quiero mirar hoy el mundo?